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"El programa ha dado como resultado una mayor velocidad del barco. Pero incluso siendo el monocasco más rápido del mundo, las opciones de que el Nueva Zelanda gane son prácticamente nulas."
"Los estudios demuestran que no será un "match", pero al menos será una competición en el agua", decía un desencantado Bruce Farr, diseñador del Big Boat (27.43 metros de eslora en flotación). Farr resumía así la situación justo antes del desafío más controvertido en la historia de la America's Cup.
Los americanos defendían la copa de nuevo tras habérsela arrebatado a los australianos en 1987, y se vieron forzados por las cortes a responder a la "petición" del desafío neocelandés. Argumentando falta de tiempo para hacer algo "como" o "parecido" al monocasco, el equipo de Dennis Conner respondía de manera agresiva decidiendo hacer un catamarán de 18.28 metros de eslora en flotación, el Star and Stripes, que les daría de todo menos garantía de victoria. "Nuestra preferencia habría sido una mezcla entre un monocasco y algo parecido", declaraba Russell Bowler, socio de Farr.
El desafío venía inicialmente de Michael Fay, un banquero, que vio en el Deed of Gift la oportunidad de encontrar un desafío directo que excluiría a otros equipos, y evitaría la necesidad de hacer series eliminatorias entre challengers. Pero Fay nunca se imaginó que el Defender, -el San Diego Yacht Club- respondería como lo hizo- y en ese sentido se vio contra la pared. La regata se celebró de acuerdo a las condiciones establecidas en el Deed of Gift, y el Star and Stripes derrotaba fácilmente al Big Boat de Nueva Zelanda.
Este 27º Challenge de la America's Cup sigue siendo hoy una oportunidad perdida en la cabeza de muchos seguidores de la copa. Aunque en aquel momento muchos criticaban la arrogancia de los kivis, era también una oportunidad para volver a llevar a la America's Cup de vuelta a la grandeza de la era de los Clase J. Michael Fay tomó la idea de Bruce Farr, indiscutible especialista en diseño de barcos de poco desplazamiento. El barco tendría que caber en los límites impuestos por el Deed of Gift; Farr tuvo que dibujar un monocasco de 90'' de eslora en flotación (27.43) y concibió un casco estrecho, con formas para planear, y mínima superficie mojada. Llevaba un mástil de 46.78 metros para poder soportar una superficie vélica de más de 600 metros cuadrados, y que sirviese de equilibrio frente a esa enorme cantidad de paño, diseñado con quilla profunda y una cubierta para una tripulación de 30 a 40 personas que también actuase de equilibrio.
Ya antes de llegar a San Diego, el equipo de Fay sabía que se enfrentaría a un catamarán. A pesar de las pocas probabilidades de éxito, decidían mejorar el potencial del Big Boat intentando reducir el peso y la resistencia. Aumentaban la longitud del bauprés para incrementar la superficie vélica en vientos portantes, y la botavara se alargaba 1.5 metros. Hacían también un segundo mástil de carbono y nomex un 10% mas ligero. Se diseñaba una rueda más pequeña y sistemáticamente se reducía el peso.
La tripulación aprendía a navegar esta bestia de barco usando cámaras de vídeo para ver la forma de las velas, y midiendo también la tensión de las cargas en la jarcia a través de tecnología informática. Pero sus esfuerzos eran en vano-el equipo no conseguía aumentar la velocidad del catamarán- y la campaña del KZ-1 acababa con una derrota.
Cuando se botó el 27 de marzo de 1988, el gran barco de Michael Fay se comparaba con barcos de la época de los Clase J, como el Ranger (1935) y con las enormes bestias del cambio de siglo, como el Reliance (1903). La comparación es desde luego válida en términos de tamaño, pero las técnicas y materiales que usaban han evolucionado tanto a lo largo del siglo, que el barco de Fay era desde luego algo muy diferente. Peter Walter, uno de los miembros del equipo de diseño de Farr, confirmaba que los clase J "eran realmente unos animales salvajes. ¡Nuestro barco es una pantera!" Puede que haya sido una pantera, pero desde luego le vencía el "gato" ("cat", de catamarán, gato en inglés).
Ya de vuelta a Nueva Zelanda, tras la America's Cup, Sir Michel Fay ofrecía el "Big Boat" al New Zealand National Maritime Museum en 1990. El KZ-1 se colocaba en el muelle y hoy en día domina el Viaduct Basin, a los pies de la ciudad de Auckland. Su mástil apunta al cielo y sirve como marca para los transeúntes. El KZ-1 es aún hoy uno de los sloops más grandes de regata que se han hecho para competir en la America's Cup, y un tributo a la visión y saber hacer de los diseñadores y contructores de barcos neocelandeses.
J.T. / pr
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Año de construcción
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19/5/1988 |
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Bautizado
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27/3/1988 |
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Edition 27(1988)
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Tripulantes
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40 |
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Construcción
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Fibra de Carbono |
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Mástil
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Fibra de Carbono |
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Eslora
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36.57 |
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Eslora de flotación
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27.43 |
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Mástil
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46.78 |
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Manga
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8.07 |
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Botavara
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Superficie vélica
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Desplazamiento
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39 |
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Calado
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Clase
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90-foot LOA |
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Lastre
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